El joven Gardel

 

Por Reinaldo Spitaletta

 

Los Beatles eran más viejos que yo, los Rolling ni hablar.

Pero Gardel, no.

Más viejos eran Leonardo Favio y John Lennon

Y recuerdo la imagen arrugada de Leo Dan.

Todos los policías y los guachimanes y los taxistas

Eran más viejos que yo.

Y el papá de Olimpia, y el de Roberta y el de Vanesa…

Todos los señores de la cuadra, claro, eran más viejos que yo.

Y sus señoras también.

Menos Gardel.

En la esquina del Florida estaba la estampita, sonriendo.

En la del River Plate y el Torrente,

En el bar de Emilio y en el Tango Bar,

En todos, incluida la tienda de don Juan, estaba él.

Más joven que yo.

Los caramelos con futbolistas del Brasil

Con efigies de negros y blancos,

Que reposaban en los bolsillos de atrás

Todas esas caras de malabaristas del balón

Se veían más viejas que la mía,

Lozana, colorada, con uno que otro puntito de acné.

“Cuando envejezcas tendrás el rostro de tu padre”

Me lo dijo la tía Verania y se cumplió su vaticinio.

Gardel, sin embargo, siguió joven.

Y ahora, los otros, los de las guitarras y los del volante

Los del bolillo y los de los cantos de juventudes,

Todos, todos, incluidos los muertos de la cuadra,

Incluido mi padre muerto,

Todos son más jóvenes que yo.

 

 

 

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